Meditación apertura del Portal 12-12-12

Ésta es la meditación que realizaremos para la apertura del Portal 12.12.12, poco se puede añadir a todo lo que se ha dicho ya, si no es la energía de nuestros corazones alados y unidos por un mismo fin : activar el Arca de la Alianza, que mas que un artefacto exterior, es un cúmulo de luz que nos lleva a descubrir y desarrollar todo nuestro potencial, que es inmenso. Espero que muchas personas se unan a nosotros (seremos 100 haciendo la meditación en el Montseny) a las 12:00 del día 12 de diciembre 2012.

Meditación apertura del Portal 12-12-12

Relajación

- Realiza tres respiraciones lentas y profundas, entrando el aire por la nariz y exhalando por la boca, llenando primero de aire tu abdomen y luego el tórax. Luego realiza tres respiraciones provocando una retención de oxígeno, es decir
entrando por la nariz, reteniendo el aire todo lo que puedas  -como si tuvieras la nariz y la boca tapadas- y luego lo sacas por la boca muy lentamente. Le das la orden a tu mente de rebajar la actividad eléctrica de sus ondas a cuatro ciclos por segundo, esto te ayudará a entrar en un estado de profunda relajación.

- Imagina que por encima de tu coronilla se está formando una espiral de luz azul índigo (oscuro). Se abre tu chakra 7 (coronilla), tiene la forma de un gran embudo por el que penetra la luz azul. Ese rayo azul inunda todo tu cuerpo armonizándolo, relajándolo,  calmando, sosegando todos tus centros energéticos. Sientes que tu mundo celular está muy tranquilo, muy calmado, muy relajado.

- Imaginas que ese rayo azul sale por tus pies y envuelve todo tu cuerpo como si estuvieras en una burbuja de ese color.

Inducción

- En ese estado de profunda relajación en el que te encuentras, imaginas que te trasladas al Monte Saint Michel,  en marea baja, es decir que puedes acceder por tierra. Te encuentras al pie de este Monte, imaginas que es todo hierba, sin construcciones, salvo un templo en la cima, dedicado al Arcángel Miguel.

- Imaginas que empiezas a escalar el Monte, con cada paso que das, te vas desprendiendo poco a poco de toda tu ropa, joyas, calzado, todo lo que llevas encima. Te desprendes asimismo de una capa de energía gris compuesta de tensiones y preocupaciones de la vida diaria.

- Vas ascendiendo, subiendo, subiendo, tu cuerpo se queda completamente desnudo y cubres tu desnudez con un precioso manto blanco, tejido con hilos de luz. Alcanzas la cima del Monte, las puertas del templo se abren ante ti y te invitan a penetrar en él.

- Entras y te sitúas en una sala redonda con muchas ventanas por las que penetra el Sol a raudales. Las paredes y techos están cubiertos de amatistas incrustadas que despiden poderosos haces de luz de color violeta que penetran por tu cabeza, recorren todo tu cuerpo, impregnándolo de energía violeta transmutadora.

- Si haces esta meditación en grupo, creáis una pirámide de luz que envuelve a todo el grupo.

- Invocas a Jesús el Cristo, a la Madre María, al Arcángel Miguel, a Metatrón y a los setenta y dos ángeles de la Cábala, con el mantra IOUAAA YAVESH RALESH (que sirve para llamar a todos los ángeles juntos, Yavesh Ralesh significa: Llamo a mi Dios para que baje al plano humano y se manifieste a mi conciencia.
Conexión

- Sales al patio del templo de Mt St Michel, si elevas tu vista hacia arriba, verás una inmensa ciudad de luz, te diriges hacia un palacio de cristal situado en el centro de la ciudad, penetras en él, serás recibid@ por un nutrido grupo de seres de luz, entre ellos están todos los que forman parte del grupo de la Alquimia Genética. Uno de ellos es tu réplica en este palacio, le pides que se acerque a ti y le das un gran abrazo de reencuentro.

- Ahora imaginas que todas las réplicas, es decir los otros yoes de las personas que estamos aquí reunidas, o de las que realizan esta meditación conjuntamente con nosotr@s desde sus casas, se funden en un inmenso abrazo de confraternización, formando una gran piña de luz.

- Pedimos que nos lleven al jardín del palacio de cristal. E imaginamos que estamos rodeados de la vegetación más lujuriante que jamás hayamos podido concebir, las flores más hermosas forman combinaciones de colores y despiden unos aromas que embriagan los sentidos.

- Al fondo del jardín, hay una glorieta y un arco con centenares de rosas entrelazadas. Por encima del arco, vemos unas cifras que parecen de fuego, formadas por miles de estrellitas, son las del 12-12-12.

- Imaginamos que entre todos formamos una cadena humana y traspasamos la puerta del 12-12-12 cogidos de las manos. Del otro lado, nos espera el Cristo, con un hermoso manto blanco ribeteado en dorado. Formamos un coro alrededor de su figura. Detrás nuestro vemos un segundo coro o círculo, formado por miles de ángeles que han llegado para asistir a esta ceremonia. Detrás de los ángeles, otro círculo formado por una cohorte de arcángeles.

- Todos juntos, los arcángeles, los ángeles, el Cristo y nosotros, entonamos 12 Oms que cantaremos con todas nuestras fuerzas. Si nos fijamos, podremos percibir sus voces desde la otra dimensión.

- Vamos a realizar con el Cristo una transfusión genómica sutil, imaginamos que entre su cabeza y las nuestras se forma un puente de Arco Iris. Es como un toroide. Imaginamos que todos los q bits de información contenidos en el genoma sutil del Cristo salen por su coronilla, bajo la forma de un rayo de luz que atraviesa al mismo tiempo todos los puentes de Arco Iris y penetra en nuestras cabezas.

- Sentimos como va entrando en nuestro ser esta potentísima carga de energía crística y se instala, como si fuera la descarga de un nuevo programa, en el núcleo de cada una de nuestras células. Ahora sentimos como si en el núcleo de cada célula se hubiera instalado una imagen del Maestro.

- La figura del Cristo ha desaparecido porque se ha fundido en nosotros. Ahora nos transformamos en toroides crísticos capaces de transmitir la misma luz a cualquier que se nos acerque. Salimos del palacio de cristal y de la ciudad de luz, bajamos las escaleras que nos condujeron a ella. Nos situamos de nuevo en el patio del Mont St Michel, imaginamos que formamos un círculo y que nos cogemos de las manos, en medio del círculo, imaginamos que se sitúa el globo terráqueo. Creamos un puente de Arco Iris entre nuestras cabezas y la tierra, es decir, la misma figura toroidal. La luz de nuestro Cristo interior sale de nuestras cabezas, atraviesa el puente y se introduce en la Tierra y en cada uno de los seres que la habitan.

- Imaginamos que la Tierra se ha transformado en ese Sol crístico y que se forma la misma imagen toroidal, con el puente de Arco Iris, esta vez de la tierra hacia todos los planetas de nuestro sistema solar y hacia todas las galaxias habitadas.

- Imaginamos que todos los seres de las estrellas nos mandan en retorno esa misma luz pero multiplicada, en señal de agradecimiento, a través de ese mismo puente de Arco Iris. Con esta imagen en la retina, cerramos nuestros chakras, damos las gracias a los seres de luz que nos han asistido, deshacemos la pirámide energética, salimos del templo y bajamos del Monte, quitándonos la túnica de luz y recuperando nuestra ropa. Alcanzamos el suelo  del Mont St Michel, creamos unas raíces etéricas que van desde nuestros pies hasta el centro de la Tierra y una vez bien anclados al suelo, volvemos a la sala en la que nos encontramos, sintiendo un profundo bienestar.

3 comentarios:

Jorge Miguel Jimenez Garavito dijo...

Gracias hermana SOL!
Hermosa meditación que la haré esta tarde en Lima/Perú.
Almabrazos y besos lumínicos, hoy es día de fiesta!!!

Franchesca dijo...

gracias Soleika por compartir esta bella meditación. Un abrazo. Franchesca

Anónimo dijo...

Gracias Soleika por regalarnos esta meditación a todos los que no hemos podido asistir físicamente, pero que si hemos estado con la intención de estar. Un beso grande,grandote.

Entradas populares