Loco bajito enfermito…

Los hijos representan nuestras obras, lo que sale de nosotros y de alguna manera también simbolizan nuestro futuro. Sin proponérselo conscientemente, los “locos bajitos”, como los llamó Serrat (y aunque no sean bajitos) asumen las lacras, las carencias o desequilibrios de sus progenitores. Un día un amigo me pidió que averiguara, por encargo de un compañero suyo de trabajo, qué le estaba pasando a su hijo. Me comentó solamente que el niño cojeaba, así que, pensando en su nombre, pregunté a los médicos del cielo cuál era su diagnóstico. Éste fue nuestro diálogo:


- Los que necesitan un tratamiento son los padres. El problema está en el pie derecho, lo tiene como vago (detalle que me fue confirmado posteriormente).  El padre sólo vive por y para el trabajo (en este momento me llama una amiga diciéndome que se ha hecho una torcedura en el pie, fue como una señal de que iba por buen camino)

Me introduzco cuánticamente en el pueblo celular del niño. Me aparece la imagen de un parque de atracciones pero con todas las atracciones paradas. Pido hablar con el Director del parque.

- ¿Qué pasa aquí?

- Todo ese parque funciona en base a un ordenador central, pero en él hay un fallo, por eso se han parado todos los aparatos

Pido que se presenten las células del pie, veo unos gremlins malos subidos encima de los teclados de los ordenadores comiendo y bebiendo de forma sonora y muy cochina. Pido hablar con su jefe, aparece mascando chicle, con cara de chuleta.

- ¿Qué pasa, por qué organizáis ese sarao?

- Órdenes de arriba, somos unos mandados

- Quítate el disfraz

Aparece una hermosa mujer vestida de blanco, con aspecto angélico

- Dime qué intentas transmitir a través de esta patología del niño

- Que la forma que tienen sus padres de andar por la vida es un poco torcida

- ¿En qué sentido?

- Que no hay entre ellos muchas demostraciones de amor, no se miman lo suficiente. El niño ha pactado con sus almas despertar su sensibilidad. Cuando lo vean postrado en una cama de hospital, para ser operado, se emocionarán, abrirán su corazón, ya sabes, siempre es la misma historia. Nosotros podemos arreglar le pie del niño pero si los padres no toman conciencia, el problema volverá.  

He podido observar en varias ocasiones casos de niños, de edades muy diversas, que se prestan a enfermar gravemente con la intención sutil de arreglar problemas familiares muy complicados. Es ley de vida, es como una cadena de favores, todos nos ayudamos a evolucionar unos a otros. Si todos los padres tomaran consciencia de esta realidad, sobrarían los hospitales infantiles.

Esto no significa que no existan enfermedades kármicas, pero lo más frecuente es que los hijos asuman los desequilibrios de los padres, cuando estos son recurrentes, y que los hagan patentes a través de una enfermedad o a través de una disfunción en su comportamiento o en su rendimiento escolar. A menudo la solución es tan sencilla como decir “oído cocina”, o sea, “he tomado consciencia” y entonces el holograma se diluye y deja paso a una nueva situación.

Ahí queda eso como tema de reflexión.

Soleika Llop

2 comentarios:

Anna M Arnau dijo...

Hola Soleika
Me ha fascinado la histotia, estas situaciones en las q los hijos cargan para ayudar, desencallar una situavion familiar, se ve muy birn representada en las constelaciones familiares y especialmente en Salud Sistemica. He estado aprendiendo de la mano de Hausner y es impresionante como el sintoma, la enfermedad se retira cuando se reconoce a que o a quien esta representando.
Gracias por tus enseñanzas
abrazotes

Anónimo dijo...

Como puedo saber porqué mis hijas son obesas desde siempre? Tienen 11 y 6 años, hago muchas cosas relacionadas con la metafísica pero no encuentro solución. Gracias

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