Júpiter en Géminis



Júpiter acaba de entrar en Géminis, fue ayer, día 11 de junio a las 17:23 hora solar. Permanecerá en este signo hasta el 26 de Junio del 2013. De Júpiter nace el imperioso deseo que nos impulsa a la conquista y al goce de todos los placeres, en este caso se tratará del placer de comunicar, de compartir, de hermanarse con quien siente y piensa igual que uno.

Júpiter es el gran explorador, el que nos lleva a trascender las fronteras del Yo y a experimentar lo numinoso, lo divino, a buscar un significado, un diseño, un orden. Dice de él la astróloga Liz Greene que es un vínculo entre consciente e inconsciente mediante la creación y comprensión intuitiva de símbolos, es decir que los crea en el interior y al mismo tiempo intuye su significado. De lo cual se deduce que la parte jupiteriana de nuestra psique nos induce a una bifocalización de la conciencia, a ser a la vez el observador y lo observado. Y eso nos lleva a trascender el mundo de lo cotidiano, de la inmediatez, de las pequeñas seguridades, adherencias y apegos, para conquistar el ojo de Horus que todo lo ve desde lo alto, no en vano Júpiter/Zeus es el rey del mambo en el Olimpo.

Para perfilar mejor la naturaleza de este coloso, podemos recurrir a los ángeles de la Cábala, y en especial al ángel Yerathel, que trabaja con las fuerzas de Heded-Hesed (Júpiter-Júpiter) en el Árbol Cabalístico. Su esencia recibe el nombre de “Propagación de la luz, la civilización y la libertad”. La esfera de Hesed/Júpiter en el Árbol (ver el esquema) es como una copa que recibe los perjúmenes de los tres primeros centros: Kether, Hochmah y Binah. Veamos lo que ofrecen para poder definir el contenido de dicha copa: El tesoro sutil que nos ofrece Kether es la voluntad, y su fruto es la iniciativa. El tesoro de Hochmah es la sabiduría y su fruto es el amor. Y el de Binah es la inteligencia y su fruto es la comprensión de las leyes que mueven el universo.

Veamos ahora los tesoros terrestres que derivan de los anteriores: el tesoro que se obtiene mediante la proyección de la voluntad es la experiencia, el que deriva de la proyección de la sabiduría es la unidad con todas las cosas y el que viene de la inteligencia es el discernimiento, que nos permite reconocer nuestro lugar en el orden de la creación. Todas esas esencias se derraman en la copa de Hesed/Júpiter, la cual a su vez se vierte sobre el mundo de los sentimientos, llenándolos de luz, portadora de civilización y libertad. Cuando la luz penetra en el mundo de los sentimientos, todo se vuelve diáfano, las emociones se decantan a favor del Yo cuántico, del Yo esencial, y entonces es cuando deja de imperar en el mundo psíquico la ley de la selva, la del más fuerte, la de la tendencia que domina sobre las demás. La civilización, en nuestro mundo celular, pero por extensión, en el mundo exterior, empieza con la penetración de la luz del núcleo en el Yo emotivo el cual, en su estado primigenio, refracta esa luz, como hace el agua.

Pero en un segundo estado, el agua absorbe la luz, y los deseos y emociones se ven iluminados por ella. Yerathel permite entender por qué la esencia jupiteriana es ante todo liberadora. Por lo tanto, la presencia de Júpiter en Géminis nos ha de liberar pero ¿de qué? Pues de toda la paja mental que hemos acumulado, de todas las resistencias y adherencias de la mente, de los viejos paradigmas y patrones ligados a la comunicación, a la difusión del conocimiento. Tal vez los responsables del área de educación de los gobiernos entiendan que toca renovar todos los contenidos de los planes de estudio y adaptarlos a lo que la sociedad actual está demandando, que es abandonar la idea de rellenar las cabezas de serrín teórico y cognitivo para abrirles las ventanas de la creatividad. Esta posición dará poder y fuerza a la expresión del pensamiento, dará grandeza expresiva. Dará brillo a los grandes oradores, a los periodistas o escritores e ideas grandiosas, generosas, expansivas.

Un Júpiter en Géminis sabe de la importancia de un buen nivel de comunicación entre las personas, le encanta explorar, aventurarse por tierras lejanas y contar lo que sabe, y de forma muy divertida, entusiasta, y hasta megalómana a veces (lo dice una que tiene a Júpiter en Géminis, conjunto a Venus y en trígono con la Luna, molestia aparte). Hay muchas formas de expresarse, por ejemplo la de los bailarines que salen en esta genial coreografía, que es una demostración de cómo se puede canalizar positivamente la energía. Éste será un año –el del tránsito de Júpiter- en que los nativos de Géminis brillarán de forma especial, sobre todo si se dedican a la comunicación. También será muy favorable para Libra y Acuario.

Habrá una tendencia general a solucionar los conflictos a través del diálogo. Cuando se produzcan aspectos disonantes, la gente hablará por los codos, habrá verborragia aguda en el ambiente. Júpiter está conectado con el empoderamiento, con la toma de conciencia de la propia soberanía y con la realización de los sueños y anhelos, que tendrá relación con la Casa astrológica que cada uno tenga situada en Géminis. Los medios de comunicación hablarán de grandes gestas y también de temas ufológicos y de inteligencias exobiológicas. Será, en resumen un año –de junio a junio- en el que brillarán quienes tengan algo interesante que decir a sus congéneres.

2 comentarios:

Maribel Bermúdez dijo...

Gracias Sol!!!! Para mi tu artículo con todo lo que explicas en él,tiene un gran cartel anunciando al mundo que tenemos todo un año para practicar las conversaciones con Dios!!!

Anna M dijo...

Muchas Gracias por tus rayos de Sol sobre mi conciencia. Te cuento que solo empezar a leer el escrito el chacra del tercer ojo Ajana, se ha hecho muy presente tanto que sentía cada movimiento, no es la primera vez, me pasa de vez en cuando y habitualmente cuando leo a tu padre y he pensado que te podia interesar.
Abrazotes bien grandotes.
Anna M

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