Autosanación emocional

Este es un ejercicio realizado desde su casa por una persona que se está auto explorando a través de la Alquimia Genética. Ha alcanzado la Capa 4 y ya está totalmente facultada para interpretar toda la información metafórica que extrae de su inconsciente. Entre paréntesis, mis comentarios.

“Llego al Mont Saint-Michel. La puerta está cerrada con una cadena y un candado (lo cual demuestra que esta parte de su psique, la que tiene que ver con la familia, el hogar, sus raíces y sus bases emocionales, estaba cerrada a cal y canto). Una mano me da una llave y la abro. Una voz me dice “no vuelvas a limitarte más”. ..

Las escaleras que conducen al templo son grandiosas y de mármol. Entra mucha luz. A ambos lados hay seres que guardan silencio. Hay armonía y paz. Invoco a los Maestros. El Arcángel Miguel me acompaña. Aparece un primer escenario. Es un paisaje campestre. Colinas verdes y cielo azul, con casitas diseminadas. Todo es muy bonito. Pero es diminuto, como si fuera de miniatura (eso indica que esa área ocupa muy poco lugar en su psique). Me tengo que acercar para verlo bien, deduzco que eso significa que me alejo de mis emociones, las quiero ver de lejos, para no entrar en detalles.

Hay una falta de fuerza para enraizar mis propias emociones. Eso se traduce en dificultades en la relación con mi madre: una cosa que siempre me ha molestado de ella es que la mayoría de veces, no impone su voluntad, en el sentido que siempre acaba haciendo lo que los demás quieren. Entiendo que a través de este proceder, me muestra mi incapacidad para “sostener” mis emociones en mi tierra psíquica.

Recito el mantra de la Capa 4. El escenario se transforma completamente. Me encuentro dentro de un bosque de secuoyas gigantescas (árboles inmensos, el hecho de haber tomado conciencia implica que esa área empieza a crecer, a ocupar más lugar en su psique, aunque siga estando un poco enmarañada porque se trata de un bosque). En el interior de uno de los árboles hay una entrada al interior de La Tierra (eso simboliza un viaje al interior de sus propias raíces). Allí se encuentra una ciudad. Ahora dispongo de energía necesaria para enraizarme y descubrir el interior de mis emociones. Conectarme mejor con ellas : con mi madre y con las mujeres de mi vida.

Los árboles conectan la energía del cielo con la de la tierra, lo masculino, con lo femenino. Me conecto con el cielo para cargarme del amor y la adminación por el firmamento, las estrellas y el Padre para llevarlo al centro de la Tierra. Se me carga el pecho de luz y desciendo por el interior del árbol. Todo está oscuro, busco un templo para poder reunir a la gente que allí habita.

Pero una voz me dice que antes de llegar al templo encontraré una sala donde habita el Jefe de la Capa 4. Entro y está todo envuelto en luz, las paredes son de piedras preciosas, brillantes, rubies, zafiros, maragdas, esmeraldas (eso suena a Nueva Jerusalén)...El Jefe se encuentra en una cuna, es un bebé (es un nuevo impulso, recién estrenado). Al paso me sale la nodriza (un impulso femenino de su psique que cuidará de esa nueva tendencia/conciencia que acaba de nacer en él), me dice que lo cuida hasta que crezca. Siento gran felicidad y alegría.

Telepáticamente me puedo comunicar con el bebé, me dice que coja piedras preciosas de las paredes (sus valores) y que las coloque al lado de las raíces de los árboles (sus propias raíces). Me bendice y coloca sus manitas sobre mi corazón. Las raíces son enormes, gigantescas, interpreto que pueden representar mis interconexiones celulares, esas raíces llenan de luz todo el lugar, lo cual indica –a mi parecer- que la conciencia se expande.

Veo a unos seres que despiertan de su letargo (tendencias suyas), su función es mantener vivas esas raíces/ conexiones, las acarician constantemente. O sea, para mantener en óptimas condiciones las interconexiones, resulta importante que transmita amor, afecto, a través de mis manos, con mis gestos. Puede tratarse de capacidades sanadoras (sobre todo sanadoras de su propia psique).

En ese mismo instante unas serpientes se despiertan también, y me dicen que ya no quieren continuar allí, se quieren ir. Ellas mantenían el sueño activo. Nublaban las emociones. Les agradezco su trabajo y las despido con gratitud. Les doy unas alas.

A lo lejos vislumbro una playa. Se me acerca corriendo una mujer muy alegre, que me dice que la acompañe. Hay una hoguera y alrededor un grupo de gente cantando.

Cierro mis chakras y me despido de los maestros".

1 comentario:

Montse dijo...

Estoy muy intrigada con esta terapia de la Alquimia Genetica y me preguntaba, si hay la posibilidad de que te desplazaras a Esparreguera para hacerla a unas cuantas personas que estamos interesadas en el tema.
Un saludo y gracias por toda la riqueza de tu blog.
Montserrat

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